En muchos círculos profesionales existe desconocimiento o percepciones erróneas acerca de las funciones de las relaciones públicas (RRPP).
La idea de que los publirrelacionistas son sólo profesionistas de la pluma, el protocolo y la cortesía ha complicado el entendimiento del verdadero propósito que persigue la profesión.
Las RRPP son mucho más que ser anfitriones de eventos, organizar cócteles, preparar discursos o escribir boletines de prensa; el paraguas de las RRPP cubre un gran número de actividades y todas están asociadas a la acción de comunicar un mensaje específico a una audiencia determinada.
El principio más importante de la disciplina se concentra en el proceso de desarrollo de la comunicación estratégica, es decir, en la relevancia de gestionar la comunicación de manera apropiada –Saber qué decir, cómo y cuándo decirlo—pero sobre todo, determinar el enfoque más efectivo para los propósitos de la compañía con el poder de influir en el comportamiento de los públicos de interés.
La persuasión es un objetivo primordial en la práctica diaria de las RRPP y sus resultados pueden motivar una o varias acciones deseadas:
Comprar un nuevo producto
Invertir en un negocio
Identificar nuevos canales de distribución
Apoyar una causa social
Incrementar la afluencia turística a un destino de ciudad o playa
Votar por un candidato
Fomentar buenos hábitos de salud y prevención
Ganar la lealtad de la comunidad
Conseguir fondos para un organismo no lucrativo
Participar en un movimiento social
Probar un nuevo tratamiento farmacológico
Este tipo de acciones muestra uno de los objetivos más relevantes que persiguen las RRPP --crear y fortalecer la confianza y la credibilidad que eventualmente se transformará en comprensión y aceptación de los públicos hacia una organización.
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